Durante los pasados días 15 y 16 de febrero celebramos la “INFERNAL” travesía.
A las 9 horas del sábado se daba la salida a los 48 vehículos participantes, quads, motos y coches.
La mañana era muy muy fría, la nieve caída la noche anterior
junto con el hielo convirtieron los caminos en pistas de patinaje.
En la trialera de Terriente algunos participantes de motos tuvieron problemos
para superar las fuertes rampas y mantenerse en pie sin caer al suelo, pero
los quads disfrutaron como chiquillos pequeños, derrapando y patinando
sobre la nieve.
Sin problema alguno llegamos al primer control donde repusimos fuerzas con
bocadillos y café caliente. El control estaba en el incomparable y poco
conocido paraje llamado el Algarbe, una zona de acampada natural en pleno corazón
de los Montes Universales.
En los cruces del Río Cabriel serían los quads los que tendrían
más problemas pues el nivel del agua superaba el sistema eléctrico.
Segundo control y comida en el pequeño pueblo de Frías de Albarracín. Como indica su nombre "Frías", hacía un frío insoportable, empezaba de nuevo a nevar y los caminos cada vez se ponían peor, en la zona del Alto Tajo los vehículos de asistencia tuvieron mucho trabajo pues había algun que otro participante perdido y otros con problemas de combustible.
Conforme avanzaba la tarde la nevada era más intensa y se hacía más difícil la orientación, seguir las indicaciones del libro de ruta y las coordenadas del GPS para las Motos y Quad era casi imposible. Menos mal que los coches 4x4 pasaban bien y hacían el camino más fácil pues sólo tendríamos que seguir sus rodadas y si ellos no se equivocaban, las motos tampoco.
Por fin llegamos al final del primer día en el pueblo de Tragacete, donde nos esperaba una buena cena y un confortable Hotel para reponer fuerzas y quitarnos el barro del duro día que habíamos vivido.
Al día siguiente amaneció con un sol radiante y una temperatura fría pero no tanto como el día anterior. Era un lujo pisar la nieve virgen caída durante la noche.
Primer control en el paraje de Fuente García, donde mismamente nace el Río Tajo. Todos los participantes llegaban más o menos a la hora prevista. Conforme íbamos descendiendo por los Montes Universales teníamos menos nieve pero más barro, a veces mirábamos hacia atrás y nos daba lástima dejar esos fascinantes paisajes nevados.
La conducción de las “Amotos de cuatro ruedas” que es como las llaman cariñosamente los lugareños de estos maravillosos parajes, es alucinante. En estas situaciones, siempre derrapando y moviéndose de un lado para otro.
Sin ningún problema entrábamos en la Serranía de Albarracín y con tiempo suficiente para poder subir nuestras monturas a los remolques o furgonetas una vez terminábamos la travesía en la ciudad de Albarracín.
Así transcurrió la travesía. Lo pasamos de miedo.
Damos las gracias a todos los participantes que confían en nosotros y los esperamos en la próxima. Gracias. Grupo Moto Aventura 4x4.