XII EXPEDICIÓN TRAVESÍA RUTA DE LOS PANTANOS 2003 - CRÓNICA

21 y 22 de junio de 2003

Los pasados días 21 y 22 de junio se celebró la tradicional travesía ruta de los pantanos en su XII edición, preparada para todo tipo de vehículos TT, motos, 4x4 y quad. Como ya va siendo habitual en estas travesías, el número de inscripciones de participantes en quad, superaron al de los demás vehículos.

A las 9 horas de la mañana del sábado dábamos la salida a los 54 vehículos inscritos en grupos pequeños distanciados para no tragar el polvo de los de delante, pero todo intento resultó en vano. El barro de los días anteriores se convirtió en polvareda espesa.

Llegamos al 1º control; el bonito pueblo de la provincia de Cuenca llamado Mira. Bocadillos y bebidas frías para reponer fuerzas y comprobar que no faltaba nadie. Reanudamos la marcha esta vez ya bastante distanciados pues cada uno salía según había llegado.

A la altura de los fantásticos parajes de las Hoces del río Mira pasamos al difícil vadeo del río Cabriel donde solamente un 4x4 pudo cruzarlo. El amigo Vicente Jorge, su mujer, su hijo y el perrillo pequeño que siempre les acompaña, sin pensarlo dos veces metieron su Toyota al río y con el agua por encima del capó y con sangre fría, cruzaron sin apenas dificultades. La fuerte corriente y el elevado nivel del agua superaba la mayoría de los filtros de aire de los vehículos. Las motos y los quad ni siquiera lo podían intentar por lo que tuvieron que seguir la ruta alternativa.

Después de algún despiste en la ruta a seguir por parte de algún participante, todos llegamos al 2º control en Minglanilla. Nos quitamos un poco el calor y cogimos fuerzas para intentar terminar los 100 Km. que nos faltaban para finalizar el recorrido establecido el 1º día.

Cuando pasamos por el paraje de Vado Cañas el calor era insoportable y sin pensarlo dos veces nos pegamos un chapuzón en el río Cabriel. Llegamos a la rambla de los Calavachos una refrescante zona con un poco de agua y barro. El sol ya perdía fuerzas y dejaba de martirizarnos.

Muy pocos participantes hacían la trialera de fuerte bajada con inclinaciones laterales, los quad bajaban a dos ruedas; las motos sin problemas.

Después de pasar lista y comprobar que nadie faltaba, ya nos encontrábamos más reposados. Una buena cena y risas de las mil anécdotas que cada uno contaba, se respiraba un ambiente motero y de este modo hicimos la entrega de una placa conmemorativa a dos chavales de Madrid que el año pasado cogieron sus motos y después de una preparación minuciosa se recorrieron toda América desde el Ártico a la Antártida, sin asistencias, solamente con sus conocimientos y sus muchas ganas de aventura. Enhorabuena José y Jaime por vuestra proeza. Estábamos todos invitados a la discoteca, pero muchos decidieron retirarse a descansar pues al día siguiente nos esperaba otro recorrido más corto pero también de dureza y belleza como el anterior.

Algunos se atrasaron a la salida, por lo que llegaban algo tarde de la hora prevista al 1º control donde se daban bocadillos y bebidas frescas, un bonito lugar en las laderas del embalse de Contreras, en la explanada donde se celebra todos los años la Romería de la Virgen de la Cueva Santa.

Después empezarían los problemas pues teníamos que subir por unas fuertes rampas con curvas pronunciadas y mucha piedra suelta, los quad estaban disfrutando, las motos tenían que trabajar y sudar mucho, el calor apretaba, los coches subían poco a poco. Algún pinchazo pero ninguna avería ni ninguna caída grave.

Con muchas ganas de terminar y haciendo a un ritmo casi de competición los últimos kilómetros que faltaban, llegamos al Polideportivo Municipal de Utiel que es donde terminaba la travesía. Allí, después de un baño, la comida y a casa.

Algunos participantes habían venido de lejos. Teníamos inscritos de Toledo, Madrid, Tarragona, Castellón, etc.

Por eso damos las gracias a todos los participantes y amigos que acuden una y otra vez a nuestras magníficas travesías pero en especial a éstos que acuden desde tan lejos.

Gracias y hasta la próxima.