XI EXPEDICIÓN MAURITANIA 2001 - CRÓNICA

Del 7 al 26 de abril

Por motivos burocráticos, tuvimos que adelantar la fecha de salida, nos reunimos en Algeciras todos los participantes el día 6 por la tarde para compartir opiniones y explicar cómo llevaríamos el recorrido, consejos etc. A las 7:30 horas del día 7 se ponía en movimiento el ferry que nos cruzaría el Estrecho hasta Ceuta. Se atrasó 30 minutos en su hora de salida debido al fuerte viento y al mar tan furioso que azotaba la zona. Algunos participantes pudieron comprobar lo que es el mareo en un barco. Después de repostar combustible a tope todos los vehículos nos fuimos a la frontera marroquí y en un tiempo récord y sin ningún problema pasamos la aduana y los demás trámites.

El primer día llegamos hasta Marrakech. El segundo día fue bastante fuerte pues nos hicimos casi 800 km, dormimos en unas bonitas dunas, junto al Atlántico cerca de Tarfaya.

Al día siguiente ya estábamos en la incomparable bahía de Dakla. Ya bastante relajados, nos pusimos ciegos comiendo pescado y bebiendo cerveza. Sabíamos que era la última comida de lujo que íbamos a poder disfrutar hasta el regreso.

Después de hacer los papeleos correspondientes, cargamos de combustible los vehículos y nos abastecimos de agua y comida para dos días. Aún tuvimos tiempo para darnos un baño en la playa de Dakla.

28 vehículos componían el convoy militar, entre africanos y europeos. Salimos de Dakla a las 13:30 horas y llegamos al anochecer al campamento de Bir Gandouz en la frontera de Marruecos-Mauritania.

En esos 350 km pasaba de todo. Algunos vehículos se estropeaban, otros adelantaban donde no se podía, algunas de las motos se veían mal debido a las grandes lenguas de arena que atravesaban el estrecho asfalto y además el fuerte viento lateral.

La entrada en Mauritania fue más fácil que otras veces anteriores. Las autoridades competentes, nos hacían los permisos y la entrada en el país sin ningún problema, eso sí, dándoles alguna propina o regalo (como siempre).

En Nadibou, otra vez a hacer nuevos trámites de papeleos, seguro de los vehículos y nuevos permisos para atravesar el fantástico parque natural de Ban D'Argin, donde se encuentra el último grupo de focas Monje del mundo y las más variadas especies de aves como pelícanos, flamencos, garzas, etc...

Cogimos la marea baja de las 11 de la mañana y saboreando el recorrido por la orilla de la playa llegamos a Nouakchot a las 4 de la tarde. Solamente tuvimos una rueda reventada en el vehículo de asistencia. Los participantes no se lo creían, después de dos días de arenales inmensos y de chapotear en el agua por la orilla del mar, no tenían ninguna avería, ningún atasco ni nada roto, no pudieron decir lo mismo algunos de los vehículos de otras expediciones, pues tuvimos que rescatar de las aguas a un coche francés que por despiste no se salió de la pista de la playa a tiempo y la marea no perdona cuando sube. Tuvieron que pasar la noche junto al coche y a la mañana siguiente, cuando bajó la marea, pudimos remolcarlo y sacarlo del atasco.

Después de lavar bien los vehículos para quitarles el salitre, cargamos de combustible, agua y comida y nos alejamos de la capital de Mauritania para dirigirnos al bonito oasis de montaña Tergit. Ese fue el día más caluroso de todos, el termómetro llegó a marcar 48ºC. La suerte que tuvimos es que conforme subíamos a la montaña bajaba la temperatura. Un buen baño en sus aguas termales nos quitó el cansancio y el calor.