V EXPEDICIÓN MALI - PAÍS DOGÓN 2004 - CRÓNICA

Del 3 al 30 de octubre

por Carlos Vázquez (Barcelona)

Amigos soy Carlos Vázquez de Barcelona y voy a contar mi último viaje por el África negra.

Árbol baobab típico de la zonaUna vez más el Grupo Moto Aventura 4x4 de Utiel capitaneado por Carlos Verduras me ofrece la posibilidad de participar en la V expedición a Malí-País Dogón. Como siempre una pequeña reflexión, en esta ocasión se trata de un viaje muy atractivo pero difícil, difícil por el recorrido pero más aún por la duración del mismo, un total de 30 días. Este último factor hizo que dudara antes de aceptar, muchas veces lo duro es la convivencia y me quise poner a prueba.

El siguiente inconveniente las vacunas, disponía de poco tiempo dada la proximidad de la salida, la suerte es que en mi propio centro de trabajo el Hospital de la Vall d'Hebron me las facilitan, pinchándome en brazos y piernas, hepatitis a y b, tifus, fiebre amarilla, tétanos además de 58 cápsulas para la malaria.

Día 1 de octubre. Finalizada mi jornada laboral, ya con las cosas cargadas en el coche salgo para Utiel, llegando a casa de Carlos por la noche donde pernocto.

Día 2 Utiel - Algeciras. Vamos al punto de reunión "Algeciras" allí nos esperan otros compañeros de viaje, en total 4 coches y una moto.

Día 3 Algeciras - Marrakech. Por la mañana embarcamos dirección Marrakech al llegar nos instalamos en el camping Firdaus y antes de cenar en la plaza Jmaa el-fnaa, recorremos las atracciones. encantadores de serpientes, cuenta cuentos, contorsionistas etc.

Repartiendo golosinasDía 4 Marrakech - Tan-Tan. El primer incidente destacable: Dirección Tan-Tan, César el piloto de la moto va delante de nuestro 4x4 y al adelantar a un camión justo en el punto donde el mar pasa por debajo de la carretera, concretamente en el Pont Sur Oued Ma Fatma y debido a la humedad la moto le derrapa y se cae, la suerte esta vez fue su aliada y se queda a medio metro de las ruedas del camión. Más tarde es atendido por Elvira Montesinos una enfermera Ex-Samu que actualmente trabaja en el centro de salud de Utiel.

Día 5 Tarfaya - Dakhla. Solo carretera de rectas interminables y poca circulación. Esta noche dormimos en el camping de Dakhla.

Día 6 Dakhla - Nouadhibou. Dejamos Marruecos y entramos en Mauritania. Se recomienda paciencia, la burocracia es lenta y obsoleta. Un total de 5 controles entre policía, militares y aduanas, finalmente llegamos al Camping Bahie du Lévrier donde nos espera como siempre Ali. Un total de 3256km desde Utiel

Elvira, la enfermera, después de curar a los niñosDía 7 Nouadhibou - Cap Tagarit. Antes de salir nos dirigimos a la embajada de España en Nouadhibou y les informamos de nuestra presencia en el país, mientras el resto del grupo reparten material educativo en un colegio próximo. Es la hora del aprovisionamiento, esta vez para 2 días, comida, agua potable y sobre todo bidones de carburante, nos separan 506 kilómetros de pista antes de llegar a Nouakchott allí podremos repostar. El camino nos adentra en la bahía de Nouadhibou, más tarde cruzamos el Parc National Du Banc d'Arguin. No se ve ni un alma, las vistas son impresionantes, las dunas se juntan con el mar (un paraíso para soñar). El sol se esconde al llegar a Cap Tagarit, montamos las tiendas de campaña y sin luz un baño en la playa que sirve para quitarnos el polvo acumulado durante el trayecto. De madrugada 4 vigilantes en un viejo Land Rover nos despiertan y dicen que hemos de recoger el campamento, el cansancio hace que no les prestemos mucha atención y finalmente desisten, es evidente que buscaban algo de dinero extra (Uguias) moneda oficial de Mauritania.

Gente amistosa en la pista que va a BamakoDía 8 Cap Tagarit - Nouakchott. Un rápido almuerzo nos pone otra vez en la pista rumbo a Nouakchott. Una vez en el pueblo de Ten-Alloul nos paran en un control y el funcionario del parque no nos deja pasar, pues en Cap Tafarit, que es donde se pagan las tasas, se olvidan de sellar los recibos. Carlos retrocede mientras nosotros esperamos. Una vez solucionado los problemas nos dirigimos a Mamghar, circulamos durante varios kilómetros por la arena de la playa, esto hace que la temperatura del Mitsubishi aumente, es el esfuerzo extra que han de soportar los motores. Dejamos pueblos de pescadores a nuestras espaldas. A medio día una parada, no se puede pasar la marea aún no ha bajado lo suficiente, aprovechamos para comer, también nos damos un baño en las aguas no demasiado frías del Atlántico. Más tarde nos desviamos de la playa concretamente en el pueblo de M'haijerat, allí sale el camino que nos llevará a Nouakchott, a la llegada nos alojamos en el albergue Sahara que es regentado por una guapísima francesa de origen argelino que responde al nombre de Kania.

Típica choza de pobladoDía 9 Nouakchot - Nouakchott.Un pequeño imprevisto nos hace retrasar una jornada el viaje: el consulado de Malí está cerrado curiosamente se trabaja de domingo a jueves y cierran viernes y sábado. Además de descansar se aprovecha para revisar los vehículos y preparar el material del día siguiente.

Día 10 Nouakchott - Aleg. Son las 9 de la mañana, acompaño a Carlos Verduras al consulado de Malí para tramitar los visados, después de rellenar papeles y pagar 2500 Uguias por personas, somos citados a las dos de la tarde para recogerlos, momento en el que partimos dirección Boutilimit. Hace mucho calor, empezamos a ver las primeras langosta volando por la carretera, acampamos un poco antes de llegar a Aleg. Un total de 250 Km.

Día 11 Aleg- Ayoun el 'Astroüs. 550 Km de carreteras aburridas y temperaturas extremas. Comemos en Kiffa, concretamente en el Auberge Le Phare du Desert, nos da la bienvenida Idoumou, el director, habla castellano aunque es de Brasil. Unas horas más tarde acampada cerca de Ayoun el 'Astroüs.

Niños junto al río con nenúfares (vegetación)'Día 12 Ayoun el 'Astroüs - Nioro. Salimos de Mauritania y entramos en Malí. Se pasa por Cogui y finalmente Nioro. Varias horas para tramitar seguros y temas de aduanas. Una vez finalizado el papeleo, cambiamos Euros por Francos Cefas, para poder comprar las cosas básicas, pero sobre todo agua embotellada, no es extraño beber 5 litros diariamente. Circulamos durante un rato más y con los últimos rayos de sol montamos las tiendas de campaña, los mosquitos nos invaden, el zumbido en nuestros oídos no cesa, es una sensación muy desagradable (estos mosquitos son los que trasmiten la malaria concretamente las hembras). Nadie se atreve a cenar, nos refugiamos en las tiendas, y las cerramos herméticamente impregnándonos de repelente por todo el cuerpo.


Furgoneta embarrada en la pista en dirección a BamakoDía 13 Nioro - Bamako. 420 km de pista, una pista lenta de difícil acceso que en épocas de lluvia se transforma en auténticos barrizales, el paisaje es más verde, se ven las primeras aldeas minúsculas, los primeros nativos, estos agradecen a Elvira (la enfermera) las pequeñas curas realizadas. Retomamos el camino y más tarde un gran bache hace que aparte la vista del camino y de repente me encuentro a un palmo de chocar con un árbol gigante. Un par de horas más y se pasa por Diema, la pista gira a la izquierda dirección Bamako, una pista rojiza, rápida y repleta de tele ondule que pone a prueba la suspensión de los 4x4 y nuestras espaldas. Nos cruzamos con varios camiones de gran tonelaje que van sobrecargados y las típicas furgonetas repletas de gente. La pista se hace interminable y por si falta algún ingrediente comienza a llover. Ya de noche, llegamos a Bamako, nos alojamos en el Hotel Mandé. Después de instalarnos buscamos un sitio algo diferente para cenar, donde poder mezclarnos con la gente, descubrimos un chiringuito de cartón y madera no demasiado limpio, la cena un bocadillo de tortilla francesa y un refresco no muy frío.

Piraguas en el ríoDía 14 Bamako - Bamako. Es la primera noche desde nuestra salida en España que dormimos cómodamente, el Hotel Mande reúne todas las condiciones que uno puede desear: piscina, aire acondicionado, comida, en definitiva un excelente servicio pero lo mejor de todo son sus vistas: parte del hotel descansa encima del rió Níger, el precio 45000 Cefas por noche.
Por la mañana el sol calienta más que en otras ocasiones, el cansancio hace que nos levantemos mucho más tarde. Damos una a vuelta por la ciudad, recordar que Bamako es la capital de Malí, una ciudad grande que mezcla edificios coloniales y contemporáneos. Algunos caminos principales están pavimentados, la mayoría en estaciones secas son sucios y polvorientos y cuando llegan las lluvias se llenan de fango. Los medios de transporte son: burro, carro, ciclomotor, taxi, 4x4 y furgonetas repletas de gente. Compramos algunos recuerdos y ya por la noche cenamos en un restaurante céntrico, esta vez cena europea y cerveza helada algo insólito y de agradecer.

Niños en campos inundadosDía 15 Bamako - Ségou. Vamos dirección Ségou, el camino es estrecho pero asfaltado, de un carril para cada dirección y lleno de baches, la vegetación cambia se ven acacias, baobab (árboles gigantes) y sobre todo sobre todo plantaciones de mijo frecuentadas en su interior por mujeres y niñas (son las que hacen el trabajo más duro). 235 kilómetros después y pasamos por Ségou, una pequeña parada antes de poner dirección San. Las nubes amenazan tormenta, la lluvia no tarda en aparecer, se percibe un olor a hierba dulce y tierra húmeda que se filtra por la nariz. Dormimos cerca de San, el calor dentro de la tienda es sofocante consumimos más de 1,5 litros de agua por noche.

Niña lavando la ropa en el río en la ciudad de MoptiDía 16 San- Mopti - Sanga. Nuestro despertador: Un rebaño de vacas que pastan a dos metros de nuestras tiendas. Recogemos y próximo objetivo Mopti también llamada la Venecia de Malí, una vez en sus calles un grupo de vendedores nos asaltan y agobian, intentan vender artículos hechos a mano como cajas de cuero collares y máscaras. Una visita por la ciudad, por su mercado ubicado a orillas del Niger donde es fácil ver mujeres y niñas lavando la ropa mientras las piraguas atraviesan el rió. Mas tarde un guía de no más de 10 años se pega a nosotros como una calacamonía sin que podamos hacer nada y nos acompaña a la Mosque de Mopti (la mezquita), construida con materiales de adobe y de arte Sudanés es la más importante de África Occidental. Ya de vuelta comemos unos buñuelos dulces y cambiamos algo de dinero, salimos para Sanga y al llegar nos instalamos en el Hotel Campament Giruyan.

Mercado de MoptiDía 17 Sanga - Sanga .En esta ocasión el hotel-albergue no era como el de Bamako, pero el calor sí, Carlos Verduras y otros duermen en el tejado los techos son de barro, y con los movimientos se va desprendiendo y van a parar sobre las camas donde dormimos, el tema de las duchas es igualmente complicado a mitad de la ducha se acaba el agua, motivo de enfado de algún compañero. A la mañana siguiente, 10 km caminando por los agrestes senderos de la Falla de Bandiagara, en pleno centro del País Dogón. Bajamos una estrecha garganta y en medio tenemos que detenernos, se acercan unos porteadores que transportan enormes paquetes en sus cabezas(decir que geográficamente es una zona aislada).Una vez a nuestro lado vemos con asombro que son niños y niñas de no más de 12 años y alguna que otra mujer de muy avanzada edad. Recordé imágenes de antiguas películas de África, la única diferencia las ropas, sin duda más actuales y de influencia europea. Visitamos las casas de los Tellem, construcciones colgadas en la parte más alta de los acantilados. A la vuelta paramos a comer, lo último que recuerdo antes de quedarme dormido en la silla del "restaurante" son un par de cervezas congeladas de medio litro. Después de la siesta salimos para el albergue, atravesamos poblados y pequeños cultivos de cebollas dulces.

Mezquita de MoptiDía 18 Sanga - Bamako. Ya es el camino de vuelta se pasa por Mandiagara, Mopti, San, Ségou, y finalmente retornamos al Hotel Mande, en Bamako.

Día 19 Bamako - Diema. La carretera pasa por paisajes de tierras rojas y blancas hierbas. Los lugareños aprovechan cualquier parada o control de policía para ofrecerte fruta y bebidas en bolsas de plástico. Pasamos por Kolokani y Doni, a lo lejos se ve un gran fuego sin duda, es la quema de rastrojo, practica habitual para fertilizar las tierras. Comemos en Didioni y tras unas horas de marcha acampamos cerca de Diema.

Moliendo granoDía 20 Diema - Nioro. Muy temprano otra vez en ruta, nos separan 100 km de pista antes de llegar a Nioro. Tardamos tres horas en llegar. Una vez en Nioro, el papeleo para salir de Malí, así como el cambio de moneda, tarea difícil pues generalmente la gente no tiene euros o no se quieren desprender de ellos. Los permutamos en una tienda de ultramarinos eso sí al precio que ellos quieren. Una vez fuera de Malí llegamos a la aduana de Kobenni y por la tarde a Ayoun el Astroüs. Allí otro incidente modificará el rumbo de la expedición pues en esta ciudad y al salir de un control de policía nos damos cuenta de que Cesar, el chico de la moto no está, esperamos durante una hora pero no hay rastro de él y decidimos ir para Kiffa , eso si en cada control de policía dejamos aviso por sí pasa. Poco a poco se hace de noche, los peligros aumentan, el tránsito de animales en la calzada es cada vez más abundante, Carlos Verdura circula delante y de repente gira bruscamente, yo no tengo tiempo de reaccionar y atropello un burro, por suerte fue un golpe seco con la defensa del 4x4 sin demasiada importancia. Una vez en el albergue se confirman las sospechas, Cesar no está, Carlos Verduras da un par de horas de margen y sin dormir sale a buscarlo llegaron a la mañana siguiente, Cesar explica que en Ayoün el Astroüs se fue dirección Nema.

Casas colgantes del país dogónDía 21.Kiffa - Kiffa. Un día más en el albergue para que puedan descansar, hay quien aprovecha para hacer una excursión guiada para ver cocodrilos.

Día 22 Kiffa - Nouakchott. Despunta la mañana y partimos para Nouakchott, 350 kilómetros más tarde llegamos a Aleg, el termómetro marca 48 grados. El arcén, está repleto de burros y vacas atropellados, el olor a putrefacto penetra por las ventanas del 4x4 así como alguna langosta. Por la tarde llegamos al Albergue Sahara en Nouakchott.

Día 23 Nouakchott - Nouadhibou. Los 100 primeros kilómetros son de pista rápida que después enlaza con una carretera, a lo lejos divisamos unas cortinas de humo, pero a medida que nos acercamos nos damos cuenta de que no es humo, se trata de una plaga de langostas de gran dimensión que nos acompañará durante150 kilómetros. Continuamos para el destino Nouuadhibou.

equeño poblado del país dogónDía 24 Nouadhibou - Dakhla. Poco que comentar además del cansancio y de las horas perdidas en la frontera dormimos pasado Dakhla, montar las tiendas nos lleva más tiempo del habitual, la acampada es en un acantilado junto al mar y la brisa sopla sin compasión.

Día 25 Dakhla - Gulimin. Igual que la jornada anterior, carretera y más carretera, todo el día dentro del Mitsubishi. Por la noche se llega a Gulimin, localizamos un lugar para cenar. Isabel Fernández se encarga de amenizar la cena y cuenta con gran desparpajo vivencias de viajes anteriores por tierras africanas (trabaja en la redacción del Mediterráneo un periódico de Castellón).

Día 26 Gulimin - Essaouira. Por la mañana un fuerte ruido nos despierta, ya fuera de las tiendas, miramos al cielo y vemos un helicóptero militar que vuela a 200 metros de altura, un saludo algo gracioso por nuestra parte hace que de media vuelta y en esta ocasión pase a 10 metros de nuestras cabezas (es un gesto simpático), posteriormente sigue con su labor fumigar la plaga de langostas. Emprendemos la marcha y a mediodía comemos en los chiringuitos del puerto de Agadir y de allí vamos a Essaouira para dormir.

Plaga de langostasDía 27 Essaouira - El-Jadida Destinamos la mañana para dar una vuelta por las murallas, el puerto, la playa, sus tiendas llenas de arte, sin duda es un pueblo lleno de magia, uno de los más bonitos de Marruecos. Aprovechamos para comer en sus calles azules y para tomar un buen café en la plaza junto al puerto. De nuevo en la carretera dirección El-Jadida, al llegar apetece un lugar donde cenar preferentemente pescado, tarea imposible porque es Ramadan y no se pesca ni se come pescado.

Día 28 El-Jadida -Asilah . Por la mañana pretendemos desayunar y recorremos todo el pueblo en dos ocasiones, vemos mas de 20 cafeterías pero todas cerradas una verdadera lástima otra vez el Ramadan, el destino nos lleva a una pastelería, el dueño nos invita a pasar y una vez dentro con orgullo nos enseña como elaboran los productos, nos presta un hornillo para calentar leche y nos ofrece unos pasteles recién salidos del horno (la hospitalidad de Marruecos). Al atardecer alcanzamos Asilah y para dormir compartimos casa con una mujer y su hija, en Asilah es una práctica normal este tipo de alojamiento.

Día 29 Asilah Utiel. De madrugada sobre las 5 de la mañana, ponemos rumbo a la frontera de Ceuta quedan 130 Km y queremos coger uno de los primeros ferrys e intentar llegar a Utiel por la noche. "Por fin Utiel"

Día 30 Utiel Barcelona. Un total de 13.100 Km desde mi salida en Barcelona ponen el punto y final a un viaje demasiado largo y cansado. ¿Cuál será el próximo?


Carlos Vázquez