Amigos soy Carlos Vázquez de Barcelona y voy a contar mi último viaje por el África negra.
Una
vez más el Grupo Moto Aventura 4x4 de Utiel capitaneado por Carlos Verduras
me ofrece la posibilidad de participar en la V expedición a Malí-País
Dogón. Como siempre una pequeña reflexión, en esta ocasión
se trata de un viaje muy atractivo pero difícil, difícil por el
recorrido pero más aún por la duración del mismo, un total
de 30 días. Este último factor hizo que dudara antes de aceptar,
muchas veces lo duro es la convivencia y me quise poner a prueba.
El siguiente inconveniente las vacunas, disponía de poco tiempo dada la proximidad de la salida, la suerte es que en mi propio centro de trabajo el Hospital de la Vall d'Hebron me las facilitan, pinchándome en brazos y piernas, hepatitis a y b, tifus, fiebre amarilla, tétanos además de 58 cápsulas para la malaria.
Día 1 de octubre. Finalizada mi jornada laboral, ya con las cosas cargadas en el coche salgo para Utiel, llegando a casa de Carlos por la noche donde pernocto.
Día 2 Utiel - Algeciras. Vamos al punto de reunión "Algeciras" allí nos esperan otros compañeros de viaje, en total 4 coches y una moto.
Día 3 Algeciras - Marrakech. Por la mañana embarcamos dirección Marrakech al llegar nos instalamos en el camping Firdaus y antes de cenar en la plaza Jmaa el-fnaa, recorremos las atracciones. encantadores de serpientes, cuenta cuentos, contorsionistas etc.
Día
4 Marrakech - Tan-Tan. El primer incidente destacable: Dirección Tan-Tan,
César el piloto de la moto va delante de nuestro 4x4 y al adelantar a
un camión justo en el punto donde el mar pasa por debajo de la carretera,
concretamente en el Pont Sur Oued Ma Fatma y debido a la humedad la moto le
derrapa y se cae, la suerte esta vez fue su aliada y se queda a medio metro
de las ruedas del camión. Más tarde es atendido por Elvira Montesinos
una enfermera Ex-Samu que actualmente trabaja en el centro de salud de Utiel.
Día 5 Tarfaya - Dakhla. Solo carretera de rectas interminables y poca circulación. Esta noche dormimos en el camping de Dakhla.
Día 6 Dakhla - Nouadhibou. Dejamos Marruecos y entramos en Mauritania. Se recomienda paciencia, la burocracia es lenta y obsoleta. Un total de 5 controles entre policía, militares y aduanas, finalmente llegamos al Camping Bahie du Lévrier donde nos espera como siempre Ali. Un total de 3256km desde Utiel
Día
7 Nouadhibou - Cap Tagarit. Antes de salir nos dirigimos a la embajada de España
en Nouadhibou y les informamos de nuestra presencia en el país, mientras
el resto del grupo reparten material educativo en un colegio próximo.
Es la hora del aprovisionamiento, esta vez para 2 días, comida, agua
potable y sobre todo bidones de carburante, nos separan 506 kilómetros
de pista antes de llegar a Nouakchott allí podremos repostar. El camino
nos adentra en la bahía de Nouadhibou, más tarde cruzamos el Parc
National Du Banc d'Arguin. No se ve ni un alma, las vistas son impresionantes,
las dunas se juntan con el mar (un paraíso para soñar). El sol
se esconde al llegar a Cap Tagarit, montamos las tiendas de campaña y
sin luz un baño en la playa que sirve para quitarnos el polvo acumulado
durante el trayecto. De madrugada 4 vigilantes en un viejo Land Rover nos despiertan
y dicen que hemos de recoger el campamento, el cansancio hace que no les prestemos
mucha atención y finalmente desisten, es evidente que buscaban algo de
dinero extra (Uguias) moneda oficial de Mauritania.
Día
8 Cap Tagarit - Nouakchott. Un rápido almuerzo nos pone otra vez en la
pista rumbo a Nouakchott. Una vez en el pueblo de Ten-Alloul nos paran en un
control y el funcionario del parque no nos deja pasar, pues en Cap Tafarit,
que es donde se pagan las tasas, se olvidan de sellar los recibos. Carlos retrocede
mientras nosotros esperamos. Una vez solucionado los problemas nos dirigimos
a Mamghar, circulamos durante varios kilómetros por la arena de la playa,
esto hace que la temperatura del Mitsubishi aumente, es el esfuerzo extra que
han de soportar los motores. Dejamos pueblos de pescadores a nuestras espaldas.
A medio día una parada, no se puede pasar la marea aún no ha bajado
lo suficiente, aprovechamos para comer, también nos damos un baño
en las aguas no demasiado frías del Atlántico. Más tarde
nos desviamos de la playa concretamente en el pueblo de M'haijerat, allí
sale el camino que nos llevará a Nouakchott, a la llegada nos alojamos
en el albergue Sahara que es regentado por una guapísima francesa de
origen argelino que responde al nombre de Kania.
Día
9 Nouakchot - Nouakchott.Un pequeño imprevisto nos hace retrasar una
jornada el viaje: el consulado de Malí está cerrado curiosamente
se trabaja de domingo a jueves y cierran viernes y sábado. Además
de descansar se aprovecha para revisar los vehículos y preparar el material
del día siguiente.
Día 10 Nouakchott - Aleg. Son las 9 de la mañana, acompaño a Carlos Verduras al consulado de Malí para tramitar los visados, después de rellenar papeles y pagar 2500 Uguias por personas, somos citados a las dos de la tarde para recogerlos, momento en el que partimos dirección Boutilimit. Hace mucho calor, empezamos a ver las primeras langosta volando por la carretera, acampamos un poco antes de llegar a Aleg. Un total de 250 Km.
Día 11 Aleg- Ayoun el 'Astroüs. 550 Km de carreteras aburridas y temperaturas extremas. Comemos en Kiffa, concretamente en el Auberge Le Phare du Desert, nos da la bienvenida Idoumou, el director, habla castellano aunque es de Brasil. Unas horas más tarde acampada cerca de Ayoun el 'Astroüs.
Día
12 Ayoun el 'Astroüs - Nioro. Salimos de Mauritania y entramos en Malí.
Se pasa por Cogui y finalmente Nioro. Varias horas para tramitar seguros y temas
de aduanas. Una vez finalizado el papeleo, cambiamos Euros por Francos Cefas,
para poder comprar las cosas básicas, pero sobre todo agua embotellada,
no es extraño beber 5 litros diariamente. Circulamos durante un rato
más y con los últimos rayos de sol montamos las tiendas de campaña,
los mosquitos nos invaden, el zumbido en nuestros oídos no cesa, es una
sensación muy desagradable (estos mosquitos son los que trasmiten la
malaria concretamente las hembras). Nadie se atreve a cenar, nos refugiamos
en las tiendas, y las cerramos herméticamente impregnándonos de
repelente por todo el cuerpo.
Día
13 Nioro - Bamako. 420 km de pista, una pista lenta de difícil acceso
que en épocas de lluvia se transforma en auténticos barrizales,
el paisaje es más verde, se ven las primeras aldeas minúsculas,
los primeros nativos, estos agradecen a Elvira (la enfermera) las pequeñas
curas realizadas. Retomamos el camino y más tarde un gran bache hace
que aparte la vista del camino y de repente me encuentro a un palmo de chocar
con un árbol gigante. Un par de horas más y se pasa por Diema,
la pista gira a la izquierda dirección Bamako, una pista rojiza, rápida
y repleta de tele ondule que pone a prueba la suspensión de los 4x4 y
nuestras espaldas. Nos cruzamos con varios camiones de gran tonelaje que van
sobrecargados y las típicas furgonetas repletas de gente. La pista se
hace interminable y por si falta algún ingrediente comienza a llover.
Ya de noche, llegamos a Bamako, nos alojamos en el Hotel Mandé. Después
de instalarnos buscamos un sitio algo diferente para cenar, donde poder mezclarnos
con la gente, descubrimos un chiringuito de cartón y madera no demasiado
limpio, la cena un bocadillo de tortilla francesa y un refresco no muy frío.
Día
14 Bamako - Bamako. Es la primera noche desde nuestra salida en España
que dormimos cómodamente, el Hotel Mande reúne todas las condiciones
que uno puede desear: piscina, aire acondicionado, comida, en definitiva un
excelente servicio pero lo mejor de todo son sus vistas: parte del hotel descansa
encima del rió Níger, el precio 45000 Cefas por noche.
Por la mañana el sol calienta más que en otras ocasiones, el cansancio
hace que nos levantemos mucho más tarde. Damos una a vuelta por la ciudad,
recordar que Bamako es la capital de Malí, una ciudad grande que mezcla
edificios coloniales y contemporáneos. Algunos caminos principales están
pavimentados, la mayoría en estaciones secas son sucios y polvorientos
y cuando llegan las lluvias se llenan de fango. Los medios de transporte son:
burro, carro, ciclomotor, taxi, 4x4 y furgonetas repletas de gente. Compramos
algunos recuerdos y ya por la noche cenamos en un restaurante céntrico,
esta vez cena europea y cerveza helada algo insólito y de agradecer.
Día
15 Bamako - Ségou. Vamos dirección Ségou, el camino es
estrecho pero asfaltado, de un carril para cada dirección y lleno de
baches, la vegetación cambia se ven acacias, baobab (árboles gigantes)
y sobre todo sobre todo plantaciones de mijo frecuentadas en su interior por
mujeres y niñas (son las que hacen el trabajo más duro). 235 kilómetros
después y pasamos por Ségou, una pequeña parada antes de
poner dirección San. Las nubes amenazan tormenta, la lluvia no tarda
en aparecer, se percibe un olor a hierba dulce y tierra húmeda que se
filtra por la nariz. Dormimos cerca de San, el calor dentro de la tienda es
sofocante consumimos más de 1,5 litros de agua por noche.
Día
16 San- Mopti - Sanga. Nuestro despertador: Un rebaño de vacas que pastan
a dos metros de nuestras tiendas. Recogemos y próximo objetivo Mopti
también llamada la Venecia de Malí, una vez en sus calles un grupo
de vendedores nos asaltan y agobian, intentan vender artículos hechos
a mano como cajas de cuero collares y máscaras. Una visita por la ciudad,
por su mercado ubicado a orillas del Niger donde es fácil ver mujeres
y niñas lavando la ropa mientras las piraguas atraviesan el rió.
Mas tarde un guía de no más de 10 años se pega a nosotros
como una calacamonía sin que podamos hacer nada y nos acompaña
a la Mosque de Mopti (la mezquita), construida con materiales de adobe y de
arte Sudanés es la más importante de África Occidental.
Ya de vuelta comemos unos buñuelos dulces y cambiamos algo de dinero,
salimos para Sanga y al llegar nos instalamos en el Hotel Campament Giruyan.
Día
17 Sanga - Sanga .En esta ocasión el hotel-albergue no era como el de
Bamako, pero el calor sí, Carlos Verduras y otros duermen en el tejado
los techos son de barro, y con los movimientos se va desprendiendo y van a parar
sobre las camas donde dormimos, el tema de las duchas es igualmente complicado
a mitad de la ducha se acaba el agua, motivo de enfado de algún compañero.
A la mañana siguiente, 10 km caminando por los agrestes senderos de la
Falla de Bandiagara, en pleno centro del País Dogón. Bajamos una
estrecha garganta y en medio tenemos que detenernos, se acercan unos porteadores
que transportan enormes paquetes en sus cabezas(decir que geográficamente
es una zona aislada).Una vez a nuestro lado vemos con asombro que son niños
y niñas de no más de 12 años y alguna que otra mujer de
muy avanzada edad. Recordé imágenes de antiguas películas
de África, la única diferencia las ropas, sin duda más
actuales y de influencia europea. Visitamos las casas de los Tellem, construcciones
colgadas en la parte más alta de los acantilados. A la vuelta paramos
a comer, lo último que recuerdo antes de quedarme dormido en la silla
del "restaurante" son un par de cervezas congeladas de medio litro.
Después de la siesta salimos para el albergue, atravesamos poblados y
pequeños cultivos de cebollas dulces.
Día
18 Sanga - Bamako. Ya es el camino de vuelta se pasa por Mandiagara, Mopti,
San, Ségou, y finalmente retornamos al Hotel Mande, en Bamako.
Día 19 Bamako - Diema. La carretera pasa por paisajes de tierras rojas y blancas hierbas. Los lugareños aprovechan cualquier parada o control de policía para ofrecerte fruta y bebidas en bolsas de plástico. Pasamos por Kolokani y Doni, a lo lejos se ve un gran fuego sin duda, es la quema de rastrojo, practica habitual para fertilizar las tierras. Comemos en Didioni y tras unas horas de marcha acampamos cerca de Diema.
Día
20 Diema - Nioro. Muy temprano otra vez en ruta, nos separan 100 km de pista
antes de llegar a Nioro. Tardamos tres horas en llegar. Una vez en Nioro, el
papeleo para salir de Malí, así como el cambio de moneda, tarea
difícil pues generalmente la gente no tiene euros o no se quieren desprender
de ellos. Los permutamos en una tienda de ultramarinos eso sí al precio
que ellos quieren. Una vez fuera de Malí llegamos a la aduana de Kobenni
y por la tarde a Ayoun el Astroüs. Allí otro incidente modificará
el rumbo de la expedición pues en esta ciudad y al salir de un control
de policía nos damos cuenta de que Cesar, el chico de la moto no está,
esperamos durante una hora pero no hay rastro de él y decidimos ir para
Kiffa , eso si en cada control de policía dejamos aviso por sí
pasa. Poco a poco se hace de noche, los peligros aumentan, el tránsito
de animales en la calzada es cada vez más abundante, Carlos Verdura circula
delante y de repente gira bruscamente, yo no tengo tiempo de reaccionar y atropello
un burro, por suerte fue un golpe seco con la defensa del 4x4 sin demasiada
importancia. Una vez en el albergue se confirman las sospechas, Cesar no está,
Carlos Verduras da un par de horas de margen y sin dormir sale a buscarlo llegaron
a la mañana siguiente, Cesar explica que en Ayoün el Astroüs
se fue dirección Nema.
Día
21.Kiffa - Kiffa. Un día más en el albergue para que puedan descansar,
hay quien aprovecha para hacer una excursión guiada para ver cocodrilos.
Día 22 Kiffa - Nouakchott. Despunta la mañana y partimos para Nouakchott, 350 kilómetros más tarde llegamos a Aleg, el termómetro marca 48 grados. El arcén, está repleto de burros y vacas atropellados, el olor a putrefacto penetra por las ventanas del 4x4 así como alguna langosta. Por la tarde llegamos al Albergue Sahara en Nouakchott.
Día 23 Nouakchott - Nouadhibou. Los 100 primeros kilómetros son de pista rápida que después enlaza con una carretera, a lo lejos divisamos unas cortinas de humo, pero a medida que nos acercamos nos damos cuenta de que no es humo, se trata de una plaga de langostas de gran dimensión que nos acompañará durante150 kilómetros. Continuamos para el destino Nouuadhibou.
Día
24 Nouadhibou - Dakhla. Poco que comentar además del cansancio y de las
horas perdidas en la frontera dormimos pasado Dakhla, montar las tiendas nos
lleva más tiempo del habitual, la acampada es en un acantilado junto
al mar y la brisa sopla sin compasión.
Día 25 Dakhla - Gulimin. Igual que la jornada anterior, carretera y más carretera, todo el día dentro del Mitsubishi. Por la noche se llega a Gulimin, localizamos un lugar para cenar. Isabel Fernández se encarga de amenizar la cena y cuenta con gran desparpajo vivencias de viajes anteriores por tierras africanas (trabaja en la redacción del Mediterráneo un periódico de Castellón).
Día 26 Gulimin - Essaouira. Por la mañana un fuerte ruido nos despierta, ya fuera de las tiendas, miramos al cielo y vemos un helicóptero militar que vuela a 200 metros de altura, un saludo algo gracioso por nuestra parte hace que de media vuelta y en esta ocasión pase a 10 metros de nuestras cabezas (es un gesto simpático), posteriormente sigue con su labor fumigar la plaga de langostas. Emprendemos la marcha y a mediodía comemos en los chiringuitos del puerto de Agadir y de allí vamos a Essaouira para dormir.
Día
27 Essaouira - El-Jadida Destinamos la mañana para dar una vuelta por
las murallas, el puerto, la playa, sus tiendas llenas de arte, sin duda es un
pueblo lleno de magia, uno de los más bonitos de Marruecos. Aprovechamos
para comer en sus calles azules y para tomar un buen café en la plaza
junto al puerto. De nuevo en la carretera dirección El-Jadida, al llegar
apetece un lugar donde cenar preferentemente pescado, tarea imposible porque
es Ramadan y no se pesca ni se come pescado.
Día 28 El-Jadida -Asilah . Por la mañana pretendemos desayunar y recorremos todo el pueblo en dos ocasiones, vemos mas de 20 cafeterías pero todas cerradas una verdadera lástima otra vez el Ramadan, el destino nos lleva a una pastelería, el dueño nos invita a pasar y una vez dentro con orgullo nos enseña como elaboran los productos, nos presta un hornillo para calentar leche y nos ofrece unos pasteles recién salidos del horno (la hospitalidad de Marruecos). Al atardecer alcanzamos Asilah y para dormir compartimos casa con una mujer y su hija, en Asilah es una práctica normal este tipo de alojamiento.
Día 29 Asilah Utiel. De madrugada sobre las 5 de la mañana, ponemos rumbo a la frontera de Ceuta quedan 130 Km y queremos coger uno de los primeros ferrys e intentar llegar a Utiel por la noche. "Por fin Utiel"
Día 30 Utiel Barcelona. Un total de 13.100 Km desde mi salida en Barcelona ponen el punto y final a un viaje demasiado largo y cansado. ¿Cuál será el próximo?
Carlos Vázquez